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Juan Gregorio Losada Sánchez de Tarancón (Cuenca) pregunta: ¿Existe un status legal de la lengua de signos en el Estado español? Bajar documento A lo largo del tiempo la Lengua de Signos Española ha tenido la misma trayectoria que en otros países. Así, tras el Congreso de Milán de 1880, la Lengua de Signos Española quedó relegada al plano comunicativo entre las personas sordas. No obstante, la situación va cambiando paulatinamente. Algunas acciones vienen a reconocer la importancia de la Lengua de Signos Española, sin llegar a ser un reconocimiento oficial de la misma. Así, citaremos la creación de los primeros Servicios de Intérpretes de la Lengua de Signos Española (1987), mediante un Convenio suscrito entre la CNSE y la Comunidad de Madrid. Poco a poco, Servicios de este tipo se fueron creando e implantando en distintas Comunidades Autónomas. En el año 1993 las aulas de Integ ración de algunos Institutos de E d u cación Secundaria con alumnado sordo, se abrieron para los Intérpretes de Lengua de Signos Española, implantándose así ésta figura en el sistema educativo de nuestro país; poco más tarde se incorporó la figura del Asesor Sordo Adulto, como modelo lingüístico para los niños sordos en los centros de educación primaria . En Junio de 1994, el Pleno del Parlamento de Cataluña aprobó por unanimidad la Proposición No de Ley sobre la Lengua de Signos Catalana, que hace alusión a la importancia de la Lengua de Signos Catalana, al bilingüismo, a la investigación y a la supresión de las barreras de comunicación. En Septiembre de 1995 se aprobó una Propuesta de Resolución en el Parlamento de Andalucía, con motivo de la celebración del Día Mundial del Sordo, en la que se insta al Gobierno a que adopte las medidas oportunas para el urgente reconocimiento de la Lengua de Signos. Dicha propuesta fue aprobada, también, por los Ayuntamientos de Granada, Málaga, Cádiz y algunas ciudades más de esta última provincia. En la actualidad, también en la Comunidad Andaluza, se está a la espera de que se apruebe la Ley de Atención a las Personas con Discapacidad, en cuya elaboración participó la Federación Andaluza de Asociaciones de Sordos (FAAS), realizando propuestas respecto de las personas Sordas. En el Real Decreto 696/95 de 28 de Abril de Ordenación de la Educación Especial de los Alumnos con Necesidades Educativas Especiales (B.O.E. nº. 131 de 2/6/95), se señala que: “La Administración educativa favorecerá el reconocimiento y estudio de la lengua de signos y facilitará su utilización en los centros docentes que escolaricen alumnos con necesidades educativas especiales asociadas a una discapacidad auditiva en grado severo o profundo. Igualmente promoverá la formación de profesores de apoyo y tutores de esos alumnos en el empleo de sistemas orales y visuales de comunicación y en el dominio de la lengua de signos” En Diciembre de 1995, el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto 2060/1995 de 22 de Diciembre, por el que se establece el título de Técnico Superior en Interpretación de la Lengua de Signos y las correspondientes enseñanzas mínimas (B.O.E. nº 47 de 23/2/96). Dicho Real Decreto supone el reconocimiento oficial de esta figura como profesional de pleno derecho. En cuanto al reconocimiento de la Lengua de Signos en nuestro país, no existe ninguna ley donde se refleje el derecho de las personas Sordas al uso de su propia lengua o que la reconozca de forma oficial. Si bien en las distintas Comunidades Autónomas existen leyes aprobadas que hacen referencia a la Lengua de Signos, todas ellas están centradas en el tema de eliminación de barreras y la accesibilidad.. En cuanto al campo de la investigación, que ha de contribuir al reconocimiento de esta lengua, citamos la Tesis elaborada por María Angeles Rodríguez, leída en la Universidad de Valladolid en 1992, que versa sobre la estructura de la Lengua de Signos, a la que se considera como una verdadera lengua. En la misma afirmación, abunda la memoria de licenciatura de Irma María Muñoz, presentada en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alicante en 1995. Y mencionar que, en la actualidad, existen distintos proyectos de investigación de la Lengua de Signos que tienen como fin último el reconocimiento oficial de esta lengua para que, en un futuro, se incluya en todos los ámbitos de la vida diaria, favoreciendo así el pleno desarrollo de las personas Sordas. Investigaciones de este tipo, hay
que señalarlo, son muy difíciles de desarrollar puesto que organismos
que pueden contribuir positiva y eficazmente a ello (con recursos materiales
y/o humanos) no prestan la colaboración esperada debido, precisamente,
a la falta de reconocimiento oficial de la Lengua de Signo Española. Lola
Requero Manrique
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